Tijuana, Baja California, 17 de noviembre de 2025 — En medio de las calles tranquilas de El Mirador, donde rara vez ves cafeterías de autor, aparece Casa Red, un espacio cálido y colorido que se siente como encontrar un tesoro escondido sin que realmente lo esté. Un lugar que no grita su existencia, pero conquista desde la primera taza.

Lo primero que salta a la vista es su vibra ecléctica: azulejos pintorescos, murales originales, bancos estilo diner, mesas industriales y detalles de metal corrugado que crean una mezcla visual irresistible. Todo con ese toque acogedor que hace que te quieras quedar un ratito más… o toda la tarde.

Pero si algo define a Casa Red es su amor por el café. Su barra presume granos mexicanos de altura —Chiapas, Oaxaca, Veracruz— y un tueste que, aunque hoy ya opera bajo el mismo nombre de la casa, conserva la esencia de lo que en su momento fue Tostador Red Caffe. Aquí, el café no es accesorio: se siente cuidado, aromático, hecho con cariño y técnica. Las preparaciones filtradas, como V60 o prensa francesa, son un sí rotundo para quienes aman sabores limpios y expresivos.

Y aunque el café es protagonista, la comida no se queda atrás. Las pizzas salen tostaditas, con esa vibra casera que reconforta; los burritos y delis son contundentes, generosos y perfectos para cualquier hora; y el menú de desayunos tiene ese encanto que hace que regreses por más. Es el tipo de cocina que se siente honesta, sin complicaciones y con la intención de hacer feliz a quien se siente en la mesa.

Casa Red también tiene su lado práctico: abre desde temprano, ofrece pizzas y bebidas en plataformas como Rappi, y continúa vendiendo café en grano a través de su tienda en línea. En pocas palabras, es un espacio versátil tanto para un café solito como para plan de brunch, tarde de laptop o cita casual con buena charla.